El homenaje a
Paul Poiret, el "primer gran modernista de la moda" o "el libertador de la mujer encorsetada", organizado en Nueva York por
Balenciaga bajo el título de "
Poiret: el rey de la moda", fue la excusa para la celebración de la que muchos consideran la fiesta del año. Por una vez y sin que sirva de precedente no estamos exagerando al calificarla así, pues es cierto que la flor y nata del mundo de la moda y las celebrities se dieron cita en la inauguración de la retrospectiva del diseñador francés.
Una vez dicho esto, empecemos a despellejar! En estas fiestas me parecen muy curiosas las típicas fotos celeb-diseñador... Porque claro, pueden pasar varias cosas: que te toque una celebritie que no luzca nada tu vestido; o que te quedes sin famosa; o aún peor, que nadie vaya vestida con tus diseños...
Nicolas Ghesquiere con
Cate Blanchett, que estaba espectacular, tuvo suerte. También J
ean Paul Gaultier, con una
Coco Rocha que lucía un vestido que cualquier otra habría destrozado. ¿
Cat Deely con mi
Christopher Bailey? Se merece algo mejor! (él, por supuesto).
Shalom Harlow se mimetizó completamente con
Viktor & Rolf, y
Valentino estaba más rojo que el vestido de
Jennifer Garner.
Eva Mendes también iba guapísima acompañada de un
Michael Kors con sus gafas de sol a lo Torrente.
Julia Louis-Dreyfus (que no se quién es) destrozaba un vestido de
Narciso Rodríguez, y un
Marc Jacobs que debió quedarse dormido en la cámara de los rayos UVA iba a acompañado de la niña-mala-reformada,
Winona.
Cristina Ricci (muy delgada y según he leido, con unos zapatos imposibles) optó por
Calvin Klein y posó acompañada de
Francisco Costa.
Giambatista Valli tuvo como pareja a
Mischa Barton, que eligió un vestido palabra de honor que no hacía gran favor a su escote.La recauchutada
Donatella vistió a
Hillary Swank,
Alberta Ferreti a
Sandra Bullock y
Zac Posen a
Lucy Liu. Ashley Olsen se dejó acompañar por
Christian Louboutin y
Jennifer López, de
Marchesa, por Bruno Frisoni, de
Roger Vivier.

Compuestas y sin celebrity al lado se quedaron Miuccia
Prada (que otra vez nos deleitó con su falda de flecos, en este caso naranja),
Carolina Herrera y
Kate Moss, que ya se va metiendo en el mundillo de los diseñadores y ha aprendido que una siempre debe ir vestida con sus creaciones. A Stella le pasó lo contrario, y se vio doblemente acompañada por
Amber Valleta y
Scarlett Johansson (un mal día para Scarlett; no sé si es el vestido o la foto, pero está criminal).

En el ranking de las menos afortunadas,
Mary-Kate Olsen, que no se da cuenta de que vestido negro + largo le da un aspecto enfermizo y
Lindsay Lohan, con media pechonalidad fuera. Lo de
Kirsten me ha dolido en el alma... creo que debe ser la foto, aunque el vestido de
Yves Saint Lauren con ese tocado y ese maromo con las botas de cowboy la hacían parecer recién salida de un salón del oeste...
Jessica Simpson sólo es la muestra de que para lucir ciertos diseños de
Cavalli hay que tener mucho estilo (y no es su caso).

Y para terminar, las (a mi juicio) más acertadas, a las que no les hizo falta hacerse acompañar de un gran diseñador para brillar con luz propia (parezco Jose Luis Moreno):
Chloe Sevigny de
Balenciaga,
Cameron Diaz una vez más de
Dior by John Galliano,
Kate Bosworth de
Prada (aunque tiene un poco cara de mala) y
Gisele Bundchhen de
Yves Saint Lauren.

Había mucha más gente guapa en la fiesta, como
Rania de Jordania,
Renee Zellweger,
Salma Hayek embarazadísima,
Juliette Lewis,
Tom Ford... Casi casi que me da para otro post...